Las Paradojas del Alcohol El alcoholismo es una enfermedad evasiva y paradojal. No hay otra enfermedad cuyas tempranas y ocultas manifestaciones, sean el opuesto exacto de su desarrollo posterior. Uno no desarrolla por ejemplo, una capacidad pulmonar expandida previa al desarrollo de un enfisema. Sin embargo, en el alcoholismo se da una fase inicial de tolerancia y fortalecimiento físico y mental, para luego con el tiempo generar una incapacidad de funcionamiento. Y es por estos y otros síntomas contradictorios que está enfermedad pasa desapercibida. |
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Veamos algunas de las características particulares del Alcohol, a través de las distintas etapas de consumo: AJUSTE Y ADAPTACIÓN AL ALCOHOL El organismo se acomoda al stress adaptándose a él y no combatiéndolo. Cuando se pierde la vista, el oído se acentúa, cuando la luz es dirigida al ojo, la pupila se contrae y podríamos citar innumerables ejemplos. El alcohol es una fuente de stress para el organismo. En la etapa inicial, el alcohol asalta las células del cuerpo desacomodando el delicado balance químico de grasas, proteínas y hormonas. Para acomodar este asalto, las células tienen cambios sutiles en la estructura y la química de sus membranas para continuar funcionando bien. |
Con el tiempo, sin embargo, el continuo ataque del alcohol destruye el balance de las membranas celulares. El agente destructor es el acetaldehído que es producido en cantidades mayores en aquellas personas con problemas de alcoholismo. A medida que la persona que sufre esta enfermedad empieza a tener niveles de acetaldehído mayores, debe consumir más cantidad de alcohol, para sobreponerse a los devastadores efectos del mismo. Es imperativo continuar bebiendo una vez que se ha empezado. Esto no es una compulsión psicológica, algo que se hace porque la mente está enganchada. El organismo está enganchado. AUMENTO DE LA TOLERANCIA El mayor nivel de tolerancia en esta etapa inicial, es el resultado de la adaptación del cerebro y de todo el sistema nervioso central a la presencia de cantidades de alcohol que necesariamente se hacen mayores. El cuerpo del alcohólico, aún en esta etapa temprana, usa el alcohol en forma más eficiente y rápida debido a que cada vez menos cantidad es metabolizada en forma y velocidad normales. Debido a este sistema acelerado, debe tolerar mayores cantidades de alcohol y funciona mejor con niveles aumentados. Es decir, en vez de desarrollar tolerancia por beber demasiado, se bebe demasiado por la alta tolerancia física. Cuando el alcohólico se vuelve tolerante a los efectos del alcohol, está respondiendo a cambios que están ocurriendo en su interior. |
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| ETAPA MEDIA Lentamente, las células van siendo distorsionadas por el alcohol, los órganos y el cerebro van cambiando para mantener un nivel confortable en presencia de los niveles de alcohol que disminuyen. El alcohólico inicialmente solo ve buenos resultados de su bebida: se siente bien, se divierte más, piensa mejor, tiene un rendimiento más eficiente. No es conciente de lo que se está gestando en su organismo y llega un momento de que “todo lo que está oculto será revelado” Allí los efectos “benignos” de la etapa inicial se terminan. Necesita cada vez más ese primer trago y no puede parar una vez que empieza. No está seguro de lo que pasará cuando beba, algunas veces puede manejarlo, pero lo más frecuente es que no pueda prever cuándo va a beber, cuánto va a beber, dónde va a beber. Se siente culpable y arrepentido y hace promesas que no puede cumplir. Evita a las personas y empieza a perder interés en todo lo que no sea la bebida. PERDIDA DE TOLERANCIA En esta etapa, las células al adaptarse y compensar los efectos dañinos del alcohol se han autoagredido. Han sufrido tanto daño que ya no pueden tolerar el alcohol. Entonces, el alcohólico empieza a perder la tolerancia. Se emborracha con dos cervezas. Lo que antes le hubiera llevado 2 tanques de combustible, ahora lo hace con 1/8 de tanque. DEPRIVACIÓN Debido a que las células se sienten normales sólo en presencia de alcohol y que a su vez ya no pueden tolerarlo, el alcohólico experimenta deprivación. Este término se utiliza para describir el malestar que experimenta el alcohólico cuando se le retira la bebida: nerviosismo, depresión, náuseas, jaquecas, irritabilidad, resaca. En una fase aguda implica también alucinaciones, violencia, convulsiones, delirium tremens. La adicción al alcohol es ahora completa y se transforma en una pesadilla: no puede emborracharse y no puede estar sobrio. DETERIOROS DE MEMORIA En la etapa media en la progresión de la enfermedad se presentan deterioros en las facultades mentales y emocionales, principalmente en el sistema de memoria: lagunas, represión y evocación eufórica. Muchas veces se piensa que las lagunas son parte del beber, pero rara vez un no alcohólico las ha experimentado. Cabe decir que mientras las lagunas son faltas de memoria químicamente inducidas, la represión es un olvido inducido psicológicamente. Esto se da cuando un incidente dado es tan horrible o vergonzoso que la mente automáticamente lo sepulta en la memoria. Este es un mecanismo de defensa común que usamos todos. Por último en el caso de la evocación eufórica, es un mecanismo que lo único que hace es distorsionar la memoria. Hace que se vea una pelea como algo cómico, los encuentros con la ley como signo de su “espíritu libe o aventurero”, el llanto como testimonio de sus sensibilidad, etc. ETAPA CRÓNICA FINAL En este punto en la progresión de la enfermedad se presenta un severo deterioro físico, mental y social. El alcohólico en esa etapa puede presentar distintas enfermedades: HIGADO GRASOSO: Debido a que el alcohol reemplaza la grasa como combustible, consecuentemente, la grasa que no se quema se almacena aumentando los niveles ácidos en la sangre que están asociados a la hiperglicemia. HEPATITIS ALCOHOLICA: Inflamación y muerte de células individuales del hígado. Algunos síntomas son: náuseas, ictericia y fiebre. CIRROSIS: El hígado está tan lleno de sustancias tóxicas que la sangre no puede fluir y vuelve llevando esas toxinas al cerebro. En el hígado se desarrollan cicatrices en el tejido que obstruyen aun más el fluido sanguíneo. Esto ejerce gran presión en el sistema circulatorio causando ruptura de pequeños vasos sanguíneos en la cabeza. Debido a la constricción de los vasos sanguíneos al corazón, las delicadas venas del esófago deben llevar más sangre. Este trabajo extra hace que sufran hemorragias obligando a la persona a vomitar sangre. El hígado cirrótico es una causa mayor de muerte en los alcohólicos. CARDIOMIOPATÍA: Caracterizada por falta de aliento crónico, hinchazón de manos, pies, pulmones, vísceras, fatiga, palpitaciones. Otros síntomas de enfermedad del corazón asociados al alcohol son presión alta y arritmias. MIOPATÍA: es una enfermedad de los músculos esqueléticos, los cuales se debilitan y se acalambran dolorosamente. Los calambres nocturnos en las piernas son muy comunes. Desórdenes sanguíneos como anemia, y trastornos nutricionales de las vitaminas del complejo B ocurren en la etapa final. Muchos alcohólicos simplemente no comen, por lo que obtienen la mayoría o todas las calorías del alcohol. Estas calorías son vacías, no tienen aminoácidos, vitaminas ni minerales. En consecuencia se producen jaquecas, confusión, agitación, alucinaciones y si no se trata daño cerebral (psicosis de Korsakoff) También se da una reducción de las hormonas masculinas andrógenas que resulta en impotencia y descenso de la libido, con atrofia testicular y esterilidad. Los hombres sufren un aumento de la producción de hormonas femeninas estrógenos, que provoca un aumento en las glándulas mamarias y una feminización general. Las mujeres sufren esterilidad, pérdida de deseo y pérdida de características sexuales secundarias como acumulación grasosa en pecho y pelvis. |
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A modo de reflexión final, hay que tener siempre presente que la esencia del alcoholismo es decirle a su víctima que la enfermedad no existe, que no tiene un problema con la bebida. En un inicio se pueden “sentir” beneficios al tomar, pero hay que tener en cuenta que paralelamente se están gestando en el organismo una serie de problemáticas que traen graves problemas a la calidad de vida (física, mental y social) y que pueden llevar incluso a la muerte. |
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